Reseña Jóvenes Inocentes en el Blog de Sandy Ferrate (Boys Club)

Nueva reseña de “Jóvenes Inocentes (Boys Club)”

Jóvenes Inocentes sigue dando mucho de que hablar.  

david gonzalez

El joven y perspicaz autor, David González sigue cosechando buenas críticas y opiniones allá donde vaya de su brutal novela, cuyo talento nos seguirá dejando a todos sin aliento.

En esta ocasión, la reseña es realizada por infilMtrat y nos dice;

Después de leer “Boys Club” la primera parte de la saga Jóvenes inocentes, puedo que es la novela con más atmósfera cinematográfica que he conocido. Para un cinéfilo empedernido como yo esto es un regalo. Y más, después de comentárselo a su autor y descubrir por él que efectivamente la historia iba para guion de cine, y ya se está gestando con varias productoras.

En ese momento, decidimos hacer un seguimiento en infilMtrats, el programa de cine en el que colaboro. Queríamos saber cómo se construye una historia de cine, una película vaya, desde sus inicios en el papel, en este caso en una novela, la adaptación, la promoción – con cortos y teasers -,  la búsqueda de producción, las restricciones o reestructuraciones de la historia según las necesidades del formato film, el rodaje, la promoción, la exhibición, todo.

Escrita con las teclas de los protocolos del cine y magistralmente combinada con la intimidad de un diario, es espeluznante ver la complejidad, bañada en transparencia, de los perfiles psicológicos de todos y cada uno de los personajes. Combina la pequeña relación de supervivencia de dos hermanos (lo más grande de la historia quizás) bajo la tutela de su padrastro violador, con la gran fábrica de violadores que veremos más adelante en el Boys Club.

Se podría decir La historia está tejida y estructurada como las propias leyes físicas, con una implosión inicial, en la casa de Adrián, y un Big Bang en el núcleo de la trama que llevará al protagonista a ver a los límites del universo proxeneta bajo la magia del Boys Club. En la cruzada que emprenderá para rescatar a su hermano secuestrado Max de esta sede de tráfico humano veremos al natural, como sólo un escritor de entraña  joven e inocente puede mostrarnos, la combinación de las diferentes dimensiones con las micro relaciones humanas o inhumanas que vivirán los personajes. Asombrosa combinación de elementos, la forma de narrar recuerda a los actores que salen delante de la cámara y parece que no se hayan preparado de lo naturales que se les ve. ¡Te los crees! Y eso es lo que pasa con esta historia, que se nota que llevaba tiempo germinándose en la mente de David.

Aunque la mayoría de los lectores no hayáis sufrido estas injusticias, o disfrutado estos placeres, como la quedada a ciegas… os aseguro que os sentiréis identificaros. Seas o no seas gay, estés o no estés buscando el amor, seas o no seas ético. Ese es el mayor logro que le destacaría a David González; su habilidad para, en una historia muy gay, muy de mafias, muy de amor, muy de asesinatos… Conseguir que sea mucho más que eso, traspasar la barrera, romper moldes sociales y protocolos de escritura. En definitiva, ir al grano y al detalle. Y hacer que sin querer (evitarlo) accedas a zonas de tu cerebro y sensaciones que seguramente estén muy apaciguadas o petrificadas. ¡Es un juego al que pocos escritores te saben hacer jugar!

Para acabar, os recomendaré un ejercicio, dos cosas muy distintas que en este caso van en un mismo pack: Leer esta novela y seguir la trayectoria de David González. Un ejercicio vital para entender nuestro mundo, nuestro mundo propio, nuestras circunstancias y qué podemos hacer con ellas  y nuestra sociedad. Un hombre que se está haciendo a sí mismo con su propio sello literario (como lo hizo, sin ir más lejos Almodóvar en su día, removiéndole las tripas a media España y parte de la otra mitad).

La historia es emocionante, pero también lo es ver como se teje todo en la cabeza de un autor que no llama a las puertas, ¡las derriba!

¡No os lo perdáis!

 

Fuente original: http://sandyferrate.blogspot.com.es/2015/02/nueva-resena-de-jovenes-inocentes-boys.html